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¿Qué son los derechos sexuales?

Los seres humanos somos titulares de ciertos derechos fundamentales, estos derechos proporcionan condiciones de vida básicas para toda la población, dentro de los mismos se encuentran los derechos sexuales, los cuales en teoría deberían poder ejercerse de forma libre, sin embargo, para hacer esto es muy importante fundamentar ¿qué son los derechos sexuales?.

Hablar de la sexualidad aun es considerado como un tabú dentro de muchas culturas, y aunque la misma forma parte de la vida de cada individuo como una necesidad básica, actualmente se siguen viviendo –aunque en menor medida- persecuciones que podría decirse se remontan a tiempos antiguos, ya que históricamente muchos hombres y mujeres han sido señalados, juzgados y perseguidos por su condición sexual.

La sexualidad se define en algunos casos como el conjunto de características físicas y psicológicas propias de cada sexo, pero siempre destacando que la identidad sexual de cada individuo puede ser vista desde el punto de vista biológico o psíquico, ya que en ciertas ocasiones estas no se corresponden.

En el año 1997 fue suscrita en Valencia la Declaración Universal de los Derechos Sexuales o Declaración de Valencia, la cual establece que “La sexualidad es una parte integral de la personalidad de todo ser humano. Su desarrollo pleno depende de la satisfacción de las necesidades humanas básicas como el deseo de contacto, intimidad, expresión emocional, placer, ternura y amor.”, esta declaración se fundamenta en la misma Declaración Universal de los Derechos Humanos, promoviendo la libertad y dignidad humana independientemente de la sexualidad del individuo basándose en el principio de que “todos los seres humanos nacen libres e iguales”, en este sentido, los mismos países que suscribieron la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de forma indirecta suscriben la Declaración de Valencia, ya que al suscribir la primera estos Estados se comprometieron a ser garantes de cada uno de los derechos de los individuos.

Los derechos sexuales incluyen los derechos reproductivos, y todos los humanos detentan estos derechos sin exclusión alguna, en la Declaración de Valencia se establecieron un total de 11 derechos sexuales fundamentales, los cuales son:

  1. El derecho a la libertad sexual: derecho que se refiere a que cada individuo puede expresar libremente su sexualidad, incluyendo su potencia sexual, pero excluyendo de forma explícita cualquier tipo de violencia contra otros individuos como forma de expresión sexual. La explotación sexual, la coerción, el abuso, y otros tipos de violencia quedan totalmente excluidas del ejercicio de este derecho. A nivel mundial, el ejercicio indiscriminado de éste derecho llega a formar parte de la violencia sexual, en el hemisferio occidental uno de los crímenes sexuales más frecuentes es el de la trata de personas, y en los países en vías de desarrollo de todos los hemisferios destaca el matrimonio infantil.
  2. El Derecho a la Autonomía Sexual, Integridad Sexual y Seguridad del Cuerpo Sexual: este derecho le otorga la facultad a cada individuo de tomar decisiones sobre su vida sexual de forma independiente, siempre ejerciendo el mismo dentro de principios de ética y morales para el propio individuo y la sociedad. Otro aspecto importante es el planteamiento del “control y el placer de nuestros cuerpos libres de tortura, mutilación y violencia de cualquier tipo.”, este es un punto álgido en la lucha mundial por los derechos humanos, ya que aun en ciertas regiones del mundo, por razones de religión o cultura realizan actos que se oponen a este precepto, siendo un ejemplo claro el planchado de senos a niñas y adolescentes que se da en algunos países de África.
  3. El Derecho a la Privacidad Sexual: esto se refiere a que todo ser humano tiene derecho a ejercer sus derechos sexuales tomando decisiones individuales de forma privada, decidiendo sobre su propia intimidad, siempre que estás decisiones no vayan en detrimento de los derechos de otros.
  4. El Derecho a la Equidad Sexual: este derecho se encuentra plasmado de forma expresa en la propia Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuando plantea que todos somos iguales sin distinción de sexo, género, orientación sexual, edad, raza, clase social, religión o invalidez física o emocional, por lo que todos los individuos sin distinción alguna podemos hacer ejercicio de nuestra sexualidad.
  5. El Derecho al Placer Sexual: este derecho se basa en el principio de que todos los humanos tienen derecho a sentir placer durante el ejercicio de su sexualidad. La masturbación y el autoerotismo forman parte de este derecho, y los mismos deben ser practicado de forma íntima sin violar la privacidad y los derechos de terceros.
  6. El Derecho a la Expresión Sexual Emocional: todo individuo tiene derecho a expresar su sexualidad mediante todas las herramientas disponibles, sea de amor, contacto, comunicación, o cualquier otra expresión emocional, sin ser juzgado o señalado por esto.
  7. El Derecho a la Libre Asociación Sexual: se refiere a la posibilidad de asociarse con la pareja de la forma que se desee, ya sea mediante una unión civil o sin ningún tipo de contrato, también se refiere a la libertad de solicitar y procesar el divorcio cuando alguno de los miembros de la pareja lo desee. Nadie puede ser obligado a formar vida y ejercer su sexualidad con quién no quiere.
  8. El Derecho a Hacer Opciones Reproductivas, Libres y Responsables: en este enunciado se abarca la decisión de procrear o no, el número de hijos que se desean tener, con quién se desean tener, el uso de métodos de fertilidad, el acceso a métodos de anticoncepción y la práctica terapéutica del aborto.
  9. El Derecho a Información Basada en el Conocimiento Científico: toda persona tiene derecho a acceder a la información sexual disponible, que haya sido generada “a través de un proceso científico y ético y difundido en formas apropiadas en todos los niveles sociales“
  10. El Derecho a la Educación Sexual Comprensiva: este derecho se basa en que todos los individuos deben conocer el tema sexual desde su nacimiento y de acuerdo a su edad, no limitando este conocimiento a los temas anatómicos respecto a los órganos sexuales, tampoco llevando la educación sexual a temas muy profundos para ciertas edades, como en los niños, y siempre involucrando todas las instituciones sociales de cada país. Hoy en día, el ejercicio de este derecho aún se limita por temas culturales o de religión.
  11. El Derecho al Cuidado de la Salud Sexual: todas las autoridades públicas deben iniciar campañas y prestar atención médica primaria para promover el cuidado de la salud durante el ejercicio de la sexualidad. Esto incluye las enfermedades de transmisión sexual, pero a su vez, también debe incluir métodos especiales de procreación, métodos de contracepción, entre otros.

Los derechos sexuales han sido ampliamente tomados en cuenta en las últimas décadas, desde 1990, cuando la OMS removió de sus manuales diagnósticos la homosexualidad como una enfermedad mental, muchos países han adoptado leyes de protección e igualdad para todos los ciudadanos.

A pesar de todo lo planteado, hoy en día siguen existiendo violaciones a la libertad y los derechos sexuales, habiendo un gran número de víctimas no solo por su orientación sexual –LGBT-, sino también por condiciones de vulnerabilidad que promueven la explotación sexual, o la violencia sexual basada en hechos culturales.

Aún queda mucho camino por recorrer en este campo, y es necesario que como humanos seamos solidarios con las minorías levantando la voz por el ejercicio de los derechos de todos, pero siempre marcando una fina línea para que estos puedan ser ejercidos sin violentar otros derechos.

“No pasa nada si una persona desea expresar su identidad de género de forma diferente. No merece ser víctima de violencia. Y si a alguien le incomoda, que mire en su interior.” – Laverne Cox