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Características de los derechos humanos

Los derechos fundamentales de los seres humanos están englobados dentro de un concepto muy amplio que abarca de forma diversa todos los ámbitos de la vida misma, este hecho muchas veces limita el entendimiento de su alcance, sin embargo, esto puede ser simplificado al desglosar las características de los derechos humanos de forma tal que el mero conocimiento de estas, sea el  conducto directo hacía los cimientos de lo que vendrían siendo las nociones básicas acerca de los derechos humanos.

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos se plantean las siguientes características:

  • Son universales, pues son aplicables a todas las personas sin distinción alguna, pertenecen a todos por el mero hecho de que sean humanos. En el preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos, los juristas enmarcaron el principio de que “la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”, resaltando todos los miembros de la familia humana para dejar claro que no existe distinción alguna por raza, sexo, tendencia política, orientación sexual, entre otros. La universalidad, da la facultad para que ninguna persona pueda ser excluida del ejercicio de estos derechos.
  • Son inherentes, los derechos humanos son parte del iusnaturalismo, lo que quiere decir que no dependen del derecho positivo o de la intención de los juristas de una determinada época o un determinado lugar, sino que nacen de la naturaleza propia del ser humano, la cual se considera imperante y precedente a cualquier ley positiva.
  • Son inalienables e intransferibles, inalienables porque un individuo no puede ser despojado de sus derechos y estos no pueden ser eliminados o extinguidos, e intransferibles porque una persona no puede transferir ni ceder sus derechos en favor de otra persona.
  • Son irrenunciables, esto se basa en el hecho de que los derechos humanos no son una obligación contractual, sino que forman parte de la esencia misma del ser humano, por lo que nadie puede renunciar a tener estos derechos ya que forman parte de la persona desde su nacimiento y durante toda su vida.
  • Son acumulativos, imprescriptibles e irreversibles, son acumulativos porque así como la humanidad progresa, así los derechos progresan, y todos los derechos –viejos y nuevos- forman un “todo” en favor de la vida humana; son imprescriptibles porque no tienen fecha de caducidad, ni en la vida de un individuo, ni en la propia existencia humana; son irreversibles porque después de adquirido un derecho que beneficie a los humanos, el mismo no puede ser vuelto a atrás.
  • Son indivisibles, interdependientes y no jerarquizables, ya que la aplicación de un derecho no exime la aplicación de otro, todos se relacionan entre sí y ninguno se considera más importante que otro. La dignidad humana se ve afectada solo con la afectación de uno de los derechos fundamentales de los seres humanos, así el resto sea respetado. Asimismo, cabe destacar que la aplicación de un derecho usualmente es corresponsal con la aplicación de otro, por ejemplo, para asegurar el derecho a la vida, también se debe asegurar el derecho a la salud.
  • Son inviolables, nadie, bajo ninguna circunstancia o por estar revestido de alguna facultad puede atentar, transgredir o destruir los derechos humanos. Esta característica puede tomarse como utópica dentro de contextos sociales bajo gobiernos autoritarios o bajo la propia globalización de la época, sin embargo, aunque aún existan violaciones a los derechos humanos, hay instituciones de protección a los mismos y diversos mecanismos para vigilar la observancia de la ley y el cumplimiento garante de estos derechos.
  • Son obligatorios, pues imponen de forma expresa obligaciones a los Estados y a su vez a los propios individuos como corresponsales para el correcto ejercicio de estos derechos. En el caso específico de los Estados, estos tienen la obligación de garantizar la realización de estos derechos de forma efectiva, eficiente y oportuna.
  • Tienen la cualidad de trascender las fronteras nacionales, esto se basa en el hecho de que para asegurar el ejercicio de estos derechos, e intervenir en caso de violaciones, la comunidad internacional tiene la facultad de injerirse cuando considere que un Estado está ejerciendo acciones que ponen en riesgo o violan los derechos humanos. La soberanía y la libre determinación de los pueblos no pueden ser argumento para impedir la investigación o intervención internacional ante casos de violación de los derechos humanos. Históricamente este principio ha sido uno de los de más difícil aplicación debido a la misma política de no intervención en asuntos internos por la que se rigen los organismos internacionales, sin embargo, posterior a el Genocidio de Ruanda suscitado en 1994, donde una facción racial asesinó a lo que se estima un 70% de sus “contrapartes” Tutsi, la Organización de las Naciones Unidas adoptó “La responsabilidad de proteger” la cual se derivó de una idea presentada por el entonces Secretario General de las Naciones Unidas Koffi Annan, el cual planteó los 5 pilares fundamentales contra el genocidio, entre los cuales se esbozó como uno de ellos, la necesidad de “defender los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo.”

Actualmente siguen existiendo violaciones a los derechos humanos. Aún existe segregación en algunos países, la cual en Latinoamérica se presenta frecuentemente por motivos económicos. Aún se observa violación a la universalidad de los derechos humanos, sobre todo en sectores minoritarios como las poblaciones indígenas, los cuales como ejemplo tienen muchas veces limitado su acceso a la educación y a los sistemas de salud de calidad. Y, lo más preocupante es que aún se ve limitada la cualidad de trascender las fronteras nacionales y la responsabilidad de proteger, siendo ejemplos Latinoamericanos de estas carencias países como Nicaragua y Venezuela donde por muchos años se han violado de forma sistemática los derechos de sus ciudadanos, y la responsabilidad de proteger no ha sido ejercida de forma efectiva, ni en su totalidad.

A pesar, de la imperfección en la aplicación de los derechos humanos con todas y cada una de sus características, el objetivo de todos debería seguir siendo la lucha por un mundo donde todos podamos habitar de forma pacífica y armónica, respetando y brindando dignidad a todos como hermanos y sobre todo protegiendo los derechos de aquellos en situación de vulnerabilidad.

“La injusticia, en cualquier parte, es una amenaza a la justicia en todas partes.”

-Martin Luther King